sábado, 21 de octubre de 2017

Astazous




Con su formación en "U" el Valle de Pineta es un característico ejemplo de valle glacial.

Según vamos ascendiendo por esa empinada cuesta que nos lleva al balcón de Pineta, podemos imaginarnos una lengua glacial que cae, rota por imponentes seracs, por esta magnífica pendiente.

Una vez en el circo de Marboré, las morrenas, el ibón de Tuca Roya y el residual glaciar del Perdido nos cuentan una historia sobre casquetes de hielo que erosionaban y modelaban este paisaje pirenaico.

Los Astazuos fueron la excusa para pasar dos noches bajo las estrellas y la luna llena, en frente de la cara norte del Monte Perdido. 














Picos que conforman el circo de Pineta















Rampas intermedias















El último tercio de la subida es brutal















Detalle del gran perdedor ... el glaciar del Perdido















Monte Perdido y Cilindro de Marboré















Detalle de la cara Norte















Hay un instante en el crepúsculo que el viento desaparece, es el momento















La luna llena se va tragando la oscuridad, pero todavía nos deja ver las estrellas















Son momentos mágicos















Curiosas formaciones fruto de la erosión















El vivac
















Camino al collado de Astazou















Desde el collado, Gavarnie es pozo















de descomunales dimensiones















Panorámica desde la cima del Astazou oriental















Atardecer















Solo hay un instante para la magia















La despedida
















La Munia















Laderas esculpidas















en épocas glaciares













lunes, 11 de septiembre de 2017

Imparable


   











Imparable... como el tiempo.

Y la primavera se me mezcla con el otoño,
y la niñez con la adolescencia.

Los hielos con las flores,
y las luces con el vendaval.

Así seguimos... pasando,
pasando el tiempo,
tendiendo la colada, sin olvidar los sueños.
























































































































































































































































































































































































viernes, 19 de mayo de 2017

Marrakech














Marrakech es para vivirlo, no se puede explicar con fotografías. 
Porque las fotos no huelen ni tienen sonido. Porque no te dicen el sabor del pan, ni te transmiten la cordialidad de aquel camarero.

Fueron días en los que recorrimos el zoco, visitamos palacios, callejeamos y antes de cenar dábamos una vuelta por la Plaza Jamaa el Fna.

















Preparando el té















La Mezquita Kutubía































La panadería















La plaza Jamaa el Fna















Suk de los herreros































Artista en la Plaza















Cocina bereber














Museo de Marrakech















Suk de los herreros















La Mellah, antiguo barrio judío















Encantador de serpientes















Encantadores de serpientes en la Plaza















Palacio de Bahía















































Palacio de Bahía















Artistas en la Plaza















Plaza Jamaa el Fna















Pastora bereber















Madrasa (escuela coránica) Ben Youssef

















La Mezquita Kutubía